Mexicanos para Marte

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La Agencia Espacial Mexicana planea viajes a la Luna y junto a la NASA establecer una colonia de humanos

Saltillo, Coah.- “Marte ya no es el futuro, es el presente, y a Marte se van a tener que llevar comunicaciones. Parece irreal, suena a ciencia ficción, pero no lo es. Ya hay gobiernos trabajando para ello, de la mano de la NASA, de la Agencia Espacial Europea, de los rusos, chinos e indios, y están invitando a México a participar”.

No es una frase de Jaime Maussan, es la afirmación del director de la Agencia Espacial Mexicana (AEM), Francisco Javier Mendieta Jiménez, y lo dijo en la Cumbre de la Industria Aeroespacial 2017, celebrada en Querétaro, en la que estuvo presente Ruta Libre. Ahí afirmó que “México ha sido convocado a este gran proyecto en los aspectos de la
comunicación”.

“Y no sólo están viendo hasta Marte, sino más allá. Por lo pronto, la Luna sería una primera instancia para establecer colonias, como lo pretende hacer Elon Musk para el 2030, que tiene proyectada la primera, y en 2050 quiere tener 400 humanos en Marte, todo bajo un esquema redituable”, explicó Mendieta Jiménez.

Aseguró que no se trata de dinero a fondo perdido, sino que es redituable, porque tiene fines comerciales y tecnológicos con su SpaceX Dragon, la cual va a Amartizar (aterrizar en Marte), y si bien se ha frenado el Curiosity que pesa 250 kilos, la Dragon pesa 20 toneladas, lo que representa un gran reto.

Explica que la SpaceX Dragon es una nave espacial reutilizable, desarrollada por la empresa privada estadounidense SpaceX, capaz de llevar carga a la órbita baja terrestre (LEO, low earth orbit), en la capsula que posee la tecnología para acoplarse a los segmentos no rusos de la Estación Espacial Internacional (EEI), que actualmente tiene convenios con la NASA para reemplazar las operaciones de reabastecimiento y transporte de tripulaciones que antes realizaba la flota de transbordadores.

Señala que aunque suene un poco ambicioso, puesto que en el tema del espacio exterior México tiene la invitación para participar en el desarrollo de telecomunicaciones, no se trata sólo de ir y llegar a la Luna, sino de llevar un equipo de alta tecnología que traiga información.

“Lo verdaderamente importante son las imágenes de la geología y espectrología, porque para obtener megadólares, necesitas megabytes por segundo en pixeles para convencer a los tomadores de decisiones, vía el Congreso de Estados Unidos, y en eso ya hay un grupo de expertos trabajando de forma muy seria”, explica el director de la AEM.

MEXICANOS EN MARTE

En México se organizó el Primer Congreso México Hacia Marte con especialistas internacionales y mexicanos que tienen mucho que aportar, el cual se llevó a cabo del 6 al 8 de septiembre pasado en el Centro Nacional de las Artes de la Ciudad de México.

Entre los ponentes estuvieron Robert Zubrin, presidente de la Mars Society; Brian Day, director de educación y divulgación ciudadana del Centro de Investigación Ames de la NASA, y José Antonio Rodríguez Manfredi, investigador en el Centro de Astrobiología (INTA-CSIC), quien ha participado en las misiones Curiosity, InSight y Mars 2020 de la NASA.

También estuvieron Emmanuel Urquieta, médico de origen mexicano que actualmente colabora en la NASA; Carmen Félix, científica mexicana destacada por su incursión en la exploración espacial y quien ha colaborado con la NASA en misiones análogas para las futuras misiones a Marte, y Luis Enrique Velasco, actual responsable de las cámaras instaladas a robots en misiones a Marte.

Participó Josian Fábrega, quien ha trabajado en varios proyectos de Airbus, empresa que desarrolló y fabricó la sonda Rosetta para la Agencia Espacial Europea (ESA), cuyo objetivo ha sido la observación de la tierra y las misiones interplanetarias.

Y Omar Pensado Díaz, director del Centro de Investigación Atmosférica y Ecológica (CIAE), actualmente es conocido por el desarrollo de un proyecto integral para realizar una exploración tripulada de Marte conocido como Plan Ares.

Es precisamente el Plan Ares el orgullo mexicano. Se trata de un conjunto de desarrollos tecnológicos para lograr explorar Marte, los cuales se llevan a cabo por expertos de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz, el Centro de Investigaciones Atmosféricas y Ecología y la Mars Society y Aviastar Inc.

Se habló sobre la propuesta mexicana que podría llevar humanos a Marte, dotando a los miembros de la exploración de un soporte vital. Sin embargo, sus objetivos son más ambiciosos. Entre ellos está la propuesta de preparar tripulación e incluso fabricar una nave mexicana.

Durante la ponencia dejaron claro que tienen la firme intención de que en el primer viaje a Marte vaya al menos un mexicano. Informaron que se encuentran desarrollando una nave espacial teórica. Además, pretenden crear no un robot terrestre, sino una especie de dron híbrido que pueda volar en la atmósfera marciana sin las limitantes de un cañón o cráter.

Por ello, Francisco Javier Mendieta Jiménez presume orgulloso de que en México se tienen expertos, organismos, astronomía y ciencias de la observación de la Tierra. También se tienen estaciones terrestres y buena tecnología.

“Ya lanzamos cohetes en colaboración con la NASA. Los primeros fueron lanzados por nosotros en California; los segundos, en Baja California. Tenemos el Gran Telescopio Milimétrico con el cual entramos en el tema espacial”, expresó el presidente de la AEM.

Presume que han desarrollado globos tanto con la NASA como con la Agencia Espacial Francesa, además de un experimento en el Curiosity, el robot que está en Marte y que es del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNA, pero la mayor ventaja, dice el experto, es que actualmente se están capacitando jóvenes que un día van a ser expertos.

Y TAMBIÉN MEXICANOS A LA LUNA

“Tenemos también proyectada (y preparando) una misión mexicana a la Luna, aprovechando la oportunidad de un ‘alunizador’ que va a bajar 20 experimentos en la superficie lunar, y de ahí nos colgamos, y son 2 millones de dólares por kilogramo de carga útil, el costo aproximado de una misión de este tipo”, explicó Francisco Javier Mendieta.

Comparte que en la misión conjunta y coordinada a la luna, los organizadores proveen las comunicaciones de regreso. Para participar en este proyecto se cuenta con el respaldo del Fondo Sectorial del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt)

“Nosotros en la Agencia Espacial Mexicana generamos nuestro Plan de Órbita 2.0. El primero de ellos lo habíamos creado hace cuatro años, pero ahora ya está más completo. Ahora (contamos) también con la participación de la Fuerza Aérea Mexicana de manera muy interesante, de los estados de la República y por supuesto del sector económico”, detalló.

Asegura que la Agencia es una entidad gubernamental en la que participan 67 personas, quienes están desarrollando varios centros regionales de desarrollo espacial, dos de ellos ya están en proceso en el Estado de México y Zacatecas, con fondos mixtos para crear estos nichos de oportunidad.

En Zacatecas, el tema son las Comunicaciones de Acceso Múltiple para Constelaciones de Satélites, en el Estado de México es la Integración de satélites pequeños. Todo se hace en cooperación con la academia, no sólo de esas entidades, sino de otros estados.

Por ejemplo, Querétaro, donde en el campus de la Universidad Aeronáutica en Querétaro (UNAQ) tienen un gran desarrollo y laboratorios nacionales para aparatos pequeños. En Hidalgo están reutilizando las antiguas antenas para InterSat en temas de radioastronomía y técnicas de alta frecuencia, que serán empleadas en las comunicaciones del futuro y del presente inmediato.

NO ESTARÁN SOLOS

Mendieta Jiménez afirma que la cooperación internacional es clave para avanzar en los temas aeroespaciales porque ningún país es autosuficiente en esta materia, incluso Estados Unidos, que hoy no tiene la capacidad de lanzar astronautas ni a órbita baja y por eso tiene que rentar asientos al Soyuz Ruso.

Comenta que los chinos vienen fuertes, pues ya tienen sus astronautas y pronto van a desarrollar misiones comerciales. Contarán con una estación espacial internacional, un poco mas chica que la EEI, que sólo va a durar hasta el 2025 y para eso no falta mucho.

De ahí que el trabajo de la Agencia Espacial Mexicana sea mucho y muy intenso. Tienen alrededor de 20 convenios de colaboración con agencias espaciales internacionales, entre ellas la china, la británica, la italiana, la alemana, la francesa, la ucraniana, la hindú, la venezolana, y pronto firmarán con Israel, que es una potencia en miniaturización de cargas útiles, una tendencia en el mercado aeroespacial.

SATÉLITES, LA OPORTUNIDAD

México tiene otro reto, el de las comunicaciones a través de satélites, que no sólo son útiles en temas de agricultura, pesca, recursos naturales, deforestación o cambio climático, sino también en temas de seguridad, prevención de desastres, interacción del Sol y la Tierra y, por supuesto, en las amenazas que puedan provenir del espacio, como asteroides o meteoritos que puedan golpear a la tierra.

El director de la AEM explica sobre el mercado de satélites que lo relacionado con la industria aeroespacial y aeronáutica supera los
2 mmdd, en corto plazo podría llegar a ser de trillones, lo cual para México representa una gran oportunidad.

Revela que ya existe un inversionista mexicano que está considerando destinar 4 mmdd a esta industria de los satélites para llevar internet a todas las escuelas del mundo, con 100 megabytes por segundo y una muy baja latencia.

Aseguró que no es el único inversionista interesado, ya que Google tiene también una propuesta para los grandes núcleos poblacionales y Mark Zuckerberg, director de Facebook, está combinando globos con drones y satélites para cubrir al planeta de megabytes por segundo, lo que representa un mercado con oportunidades para todos.

En el tema de las telecomunicaciones hay que construir plataformas, satélites, centros de investigación y desarrollo, donde se tendrán que generar nuevas e innovadoras empresas, pero en el tema espacial se necesitará también prepararse para misiones orbitales, estudios de atmósfera, de radios cósmicos y otros apartados científicos.

Por esta razón es que se tendrán que realizar grandes adquisiciones de satélites y de tecnología, y mucha de ella con desarrollo mexicano de sistemas, no sólo en tierra, sino en órbita, con sistemas como antenas para seguridad de las comunicaciones, la codificación y otras áreas en las que se está trabajando.

“En México necesitamos desarrollar esta capacidad, la gran oportunidad tecnológica. Es como le decía, actividades intensivas en Tecnologías de la Información, y en la Agencia Espacial Mexicana tenemos el gusto de haber firmado un convenio con el Clúster de TI de Querétaro. Las oportunidades crecen y son muchas”, señala.

De ahí la necesidad de adaptarse, pues ahora los satélites están disminuyendo de tamaño. Actualmente, hay algunos de unos cuantos kilogramos de peso, operando en red en formación de constelación, que pueden llegar a contar con las capacidades de los satélites grandes, permitiendo a países como México participar en este amplio y muy grande mercado.

“Para la observación de la Tierra es muy importante valorar que si bien los satélites pesaban toneladas, hoy llegan a pesar algunos cuantos kilogramos, son muy ligeros, y los están desarrollando con muy grandes capacidades. Tenemos que caminar en ese sentido, necesitamos sumarnos a este camino de la tecnología”, dijo el especialista.

El problema es que antes, en México, los satélites eran 10, después 100, pero ahora son decenas de miles, y por ello el mercado es muy atractivo para lograr desarrollo mexicano en tecnología, aplicaciones en software, hardware y demás sistemas.

Advierte que por eso se tiene que comprender que el futuro es combinar la capacidad de telecomunicaciones y la observación de la Tierra, de una manera multioperante, lo que va a dar lugar a un mercado
importante.

Insiste en que se está hablando de trillones de dólares el valor del mercado que van a tener estas aplicaciones y que evolucionarán aspectos como el intermovil, los cajeros automáticos, la nube, los sistemas automatizados del mundo y, por supuesto, el internet planetario, que es hacia donde se debe ir.

MÉXICO LLEGÓ TARDE

El presidente de la Sociedad Astronómica de Saltillo, Ramatiz Arellano Trueba, señaló que suenan totalmente lógicos los dos proyectos de establecer una misión o estación con seres humanos en la Luna y en Marte.

Declaró que si lo que están pensando es en Marte, será indispensable que primero se establezca en la Luna, porque nuestro satélite natural tiene una atmósfera que permite que desde ahí se relance un cohete o nave espacial con rumbo al planeta rojo, por lo tanto, la de la Luna sería una estación de paso entre la Tierra y Marte.

Reconoció que, en efecto, las agencias espaciales como la NASA, las europeas y las asiáticas están pensando en realizar estos proyectos en conjunto en 2030 y 2050, pero a México sólo lo están invitando a participar, no forma parte de la parte medular de los proyectos, y esto es porque nuestro país cuenta con los científicos expertos, pero no con la infraestructura, el apoyo gubernamental o la inversión.

Explicó que sí hay esfuerzos particulares para invertir en estos temas, porque es redituable, ya que por cada dólar que aportan, recuperan siete, lo cual representa un negociazo, pero señaló que es poco en comparación con lo que se debe hacer, porque si en verdad hubiera inversión y apoyo, México ya tendría una base de lanzamientos propia, cohetes tripulados, astronautas y hasta una estación espacial. El problema, afirmó, es que se atrasó en ese tema.

“México dejó de darle prioridad a la ciencia y tecnología desde hace más de 40 años. Hace 50 años había lanzamientos de cohetes que volaron 200 kilómetros. Tanto por parte de la Universidad de Querétaro, como la de México, o de Ensenada, Baja California, algunos en el periodo experimental de la escuela, pero se acabó la escuela y se acabó el proyecto”, reprochó Ramatiz.

Señaló que de haberse continuado con aquellos proyectos, el país habría avanzado considerablemente en ciencia y tecnología del espacio, al grado de que estaría a la par de las agencias espaciales europeas.

El problema fue que el Gobierno mexicano decidió orientar el presupuesto a otros rubros como la educación, dado que para aquel entonces el analfabetismo era impresionante, en vez de apostarle a la ciencia y los proyectos que tenían futuro.

“No puedo culpar a algún político de solventar con recursos ese tipo de situaciones. Desafortunadamente, esos gobernantes no se dieron cuenta de que invertir en ciencia y tecnología te va a traer la educación como consecuencia y los recursos que necesitas para la educación”, expresó.

De tal manera que actualmente el país está tecnológicamente muy atrasado y el número de científicos e investigadores es muy poco, así como las patentes en el tema astroespacial son escasas. Si bien existen esfuerzos actualmente, no son suficientes, porque hay poco apoyo del Gobierno.

“Peña Nieto, en su mandato, no ha hecho más que acortar el presupuesto para Ciencia y Tecnología, del 1.6 o 2.5 de tu PIB. Nunca vas a crecer como país en ese sentido”, lamentó Arellano Trueba.

Como ejemplo, pone la Agencia Espacial Mexicana, la cual surgió de una iniciativa particular que el Gobierno aprobó desde la Cámara de Diputados, sin embargo, tampoco con mucho apoyo, pues el primer año que surgió le otorgó sólo 8 millones de pesos como
presupuesto.

“La agencia espacial tiene ganas de hacer cosas, pero tiene obstáculos muy importantes, por eso debe que establecer alianzas y aceptar participar con otras agencias del mundo para lograr cosas, porque sola no podría ir a la Luna, menos a Marte”, explicó.

SALTILLENSE BUSCANDO PLANETAS

Ramatiz Arellano cree que Coahuila tiene potencial para participar en ese tipo de proyectos porque cuenta con talento humano, universidades y centros de investigación de calidad, como el Cinvestav o el CIQA, que están haciendo proyectos de primer nivel, sin embargo, están enfocados a otro tipo de industria, como la automotriz.

Pero si Coahuila enfocara ese talento en astrofísica o proyectos científicos y tecnológicos orientados al espacio, estaría al nivel de las universidades de otros estados, porque dice que de Saltillo salió uno de los astrofísicos más importantes de México.

Se trata del doctor en astrofísica Luis Zapata González, quien nació en Coahuila y estudió en Saltillo, para luego ingresar a la carrera de la Facultad de Físico Matemáticas de la UAdeC, para luego realizar un postgrado en la UNAM, en el Instituto de Astronomía, con la tesis “Observaciones centimétricas y milimétricas de formación estelar masiva en la región OMC 1 Sur”, con la cual ganó el premio Guillermo Haro a la mejor tesis de doctorado en astronomía.

“De ahí se va a uno de los institutos más importantes del mundo, en Alemania, a estudiar doctorado y posdoctorado, donde tiene menciones de brillantez”, cuenta Ramatiz, y se quedó allá a trabajar en el Planck Institut Für Radioastronomie.

Durante la estancia de Ramatiz Arellano Trueba en Alemania, en México se creó un programa de repatriación de talentos, por medio del cual la UNAM pudo ofrecerle trabajo en un nuevo proyecto de su campus en Morelia, Michoacán, para ser fundador del Instituto de Radioastronomía y Astrofísica.

En dicho Instituto se desempeña como investigador titular, donde realiza investigaciones sobre la formación de estrellas y los planetas, participa en la organización de eventos públicos de difusión de la astronomía como la Noche de Estrellas, el Reto México y la Noche de la Luna.

Fue distinguido con el The World Academy of Sciences 2014 Young Fellow, otorgado por el sultanato de Omán. Obtuvo el Reconocimiento Distinción Universidad Nacional para Jóvenes Académicos 2016 y fue nombrado por la Academia Mundial de las Ciencias de la Unesco como uno de los mejores científicos jóvenes de América Latina y el Caribe.

Ramatiz expresa que para que haya más saltillenses como Luis Zapata, el Conacyt debe aumentar su cantidad de becas, que a la fecha son muy pocas y, además, con cantidades insuficientes para que un estudiante con economía promedio pueda estudiar en Europa o Estados Unidos.

Por eso es que si México está atrasado en temas de astrofísica, ciencia y tecnología, y sólo puede aspirar a que lo inviten a participar en misiones a la Luna y Marte, Coahuila está a años luz de formar parte de estos proyectos del 2030 y el 2050.

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